21 de julio de 2013

Reseña: Cincuenta sombras liberadas de E. L. James

Título: Cincuenta sombras más oscuras
Título original: Fifty sades freed
Autora: E. L. James
Editorial: Grijalbo
Páginas: 656 
Encuadernación: Rústica con solapas
Año de publicación: 2012
ISBN: 9788425348853
PVP: 17,90€
Cuando la inexperta estudiante Anastasia Steele conoció al joven, seductor y exitoso empresario Christian Grey, nació entre ellos una sensual relación que cambió sus vidas para siempre.Sin embargo, desconcertada y llevada al límite por las peculiares prácticas eróticas de Christian, la joven lucha por conseguir un mayor compromiso por parte de Grey. Y Christian accede con tal de no perderla. 
 Ahora, Ana y Christian lo tienen todo: amor, pasión, intimidad, bienestar y un mundo de infinitas posibilidades. Pero cuando parece que la fuerza de su relación puede superar cualquier obstáculo, la fatalidad, el rencor y el destino se conjuran para hacer realidad los peores temores de Ana.
Christian y Ana han recorrido alguno de los lugares más bonitos de Europa en su luna de miel. Pese a algunos problemas de disciplina con Ana, todo ha ido bastante bien, cosa que no ocurre de vuelta a Seattle, donde Ana niega a dejar su trabajo y mucho menos a cambiarse el nombre por Anastasia Grey. Sin embargo, esto es uno de sus menores problemas ya que hay alguien que está intentado acabar con la vida de Christian y además Ana debe darle una gran noticia que afianzará la relación entre ambos, o al contrario, la destruirá. 

La trilogía Cincuenta Sombras ha llegado a su fin y debo decir que ha decepcionado bastante. Mejor que el segundo pero incomparable al primero. 

Los personajes siguen manteniéndose como en las anteriores novelas. Anastasia Steele sigue irritante, igual o más, y egoísta. Chistian Grey en el que podemos seguir viendo celos y protección, aunque también observamos cómo cada vez se controla más. Kate aparece bastante en la historia y ejerce por fin el papel de amiga que se echaba de menos en la anterior novela. Elena sigue entrometiéndose entre nuestros protagonistas. Y para finalizar, Jack tendrá un papel bastante importante en esta ocasión.

Cincuentas sombras liberadas sigue narrado en primera persona por nuestra protagonistas Anastasia Steele, cosa que no ha cambiado en comparación con sus anteriores pero sin embargo las últimas 30 páginas están narradas por nuestro querido Christian Grey. La primera parte del libro se hace bastante aburrida por lo que debo suponer que la querida E. L. James se quedó sin ideas. La acción no transcurre hasta casi el final y por ello debo decir que le quitaría bastantes páginas para hacer la lectura más entretenida. En esta novela también obtenemos más BDSM debido a la intriga de nuestra protagonista.

La trilogía Cincuenta Sombras va decayendo conforme vamos leyendo las novelas.

 —¿Te avergüenzas de mí? —me pregunta con voz engañosamente suave.
 —¡No! Christian, claro que no. —Le miro con el ceño fruncido—. Esto tiene que ver conmigo, no contigo. —Oh... A veces eres tan exasperante. Estúpido melaómano dominante...
 —¿Cómo puede no tener que ver conmigo? —Ladea la cabeza, perplejo, y parte de la distancia anterior desaparece.

3/5 
Trilogía CINCUENTA SOMBRAS:
1. Cincuenta sombras de Grey 
2. Cincuenta sombras más oscuras
3. Cincuenta sombras liberadas

2 comentarios:

  1. Tienes razon con eso de que se quedó sin ideas, porque yo tuve que abandonar la novela y volver mas adelante. La verdad es que la primera de todas me gusto por la novedad, pero las otras dos se me hicieron cada vez mas insufribles, ya sea por la protagonista o por lo repetitiva que resultaba. Lo que mas me escama es ese ultimo tramo contado por Grey... ¿No pensara hacer lo que yo creo que va a hacer? Espero que no. Besos!

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  2. Yo me leí hace poco el primero. Tardé... y lo leí porque como era tan novedad... no quería dejar escapar la oportunidad de probar y luego opinar... Me esperaba más, eso sí, por eso ya no me extraña leer que la trilogía se desinfla... Por lo tanto, no sé yo si llegaré a leer los 2 que me faltan... quizás con el tiempo pero por curiosidad, no tanto por gusto o devoción.
    SAludos

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